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domingo, 30 de junio de 2013

RESUMEN DE LA PARASHÁ MATOT-MASEI (POR GENTILEZA DE JABAD).

PEQUEÑO RESUMEN:

Moshé enseña las leyes que gobiernan la anulación de promesas a los líderes de las tribus de Israel.

Se lucha una guerra contra Midián por su rol en la destrucción moral de Israel, y la Torá da un recuento detallado del botín de la guerra y cómo fue distribuido entre la gente, los guerreros, los Levitas y el Sumo Sacerdote.

Las tribus de Reubén y Gad (más tarde acompañados por media tribu de Menashé) piden las tierras del este del Jordán como su porción de la Tierra Prometida, siendo estas tierras aptas para la cría de ganado. Moshé inicialmente se enoja con este pedido, pero más tarde concuerda con la condición de que ellos primero se unan y lideren a Israel en la conquista de las tierras al oeste del Jordán.

Los cuarenta y dos viajes y campamentos de Israel a través del desierto son listados, desde el Éxodo de Egipto hasta el establecimiento en las planicies de Moab, al otro lado del río, frente a la Tierra de Cnaan.

Los límites de la Tierra Prometida son enumerados y las ciudades de refugio designadas como lugares de exilio para asesinos involuntarios.

Las hijas de Tzlafjád se casan dentro de su propia tribu de Menashé, de manera de que las propiedades que correspondían a su padre no pasen por herencia a otra tribu.

FUENTE: JABAD  (http://www.es.chabad.org/library/article_cdo/aid/514973/jewish/Resumen-de-la-Parash.htm)


COMENTARIO  A LA MISMA:

Usted no necesita tener un cerebro conectado con la política para interpretar las señales cuando un político se presenta a elección. Los ideales y principios invariablemente se desechan en favor de los objetivos más importantes: la popularidad y elegibilidad. "Um, después de pensarlo, he cambiado de opinión respecto a este tema...".

Hábleme de él.

Un presidente que ser presenta para la reelección suele ser diferente de un presidente debilitado. El primero es una persona cuyos principios son esclavos de sus ambiciones, el segundo es a menudo uno cuya ambición está dirigida por sus principios.

A menos, claro, que esté preocupado por su legado, en cuyo caso la sólida roca de sus principios es volada por la dinamita.

Gracias a Di-s, sin embargo, están los pocos dirigentes que entran al universo del liderazgo sólo por el bien del pueblo, no por el interés de crear un "legado" ni por el objetivo tan importante de "Me encanta ver mi foto en las revistas".

Moisés fue el paradigma de esta línea de liderazgo.

Hacia el final del libro de Números se lee:

Di-s, dijo a Moisés: "Toma venganza en nombre de los hijos de Israel contra los madianitas, después de lo cual serás reunido con tu pueblo [un eufemismo que significa fallecer]".

En otras palabras, Di-s ordenó a Moisés batallar contra los madianitas, después de lo cual iba a fallecer. Muy sencillo. Pero cuando llegó el momento de que Moisés transmitiera la orden al pueblo judío, la instrucción fue con algunos recortes:

Y Moisés habló al pueblo, diciendo: "Armen para ustedes a los hombres de ejército, para ir contra Madián y llevar a cabo la venganza de Di-s sobre Madián...".

Oigan, ¿qué pasó con la segunda parte? ¿Por qué no dijo Moisés a los judíos toda la historia —que después de la guerra su tiempo se terminaría?

El comentarista bíblico Kli Iakar comparte una explicación fascinante:

Si Moisés hubiera dicho a los judíos toda la historia, los judíos no habrían salido a la batalla, sabiendo que todo el tiempo en que la batalla no se librara, su líder no iba a morir. Ellos combatirían al destino.

Moisés lo sabía, por lo que omitió la segunda mitad de la instrucción de Di-s.

Si Moisés hubiera transmitido al pie de la letra la instrucción, ¿podría haber sido criticado? Tal vez los judíos no habrían ido a la guerra. Pero él no habría hecho nada malo, no era más que la transmisión de las órdenes, ¡y él se quedaría (para promover su "legado")!

Pero Moisés sabía que Di-s quería que se peleara esa guerra lo antes posible. Así que voluntariamente puso en marcha el proceso que conduciría inevitablemente a su muerte, en aras de satisfacer los deseos de su Creador.

No se trataba de mantener el asiento. Se trataba de hacer lo correcto.

Gracias, Moisés. Es bueno saber que hay otro aspecto para el liderazgo.



GEDEÓN98

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